El atrapador
(El
atrapador.mp3 - 305 kB)
Es de los caretas el tipo
más puro.
Se empilcha debute para
despistar
y de los pulastros conoce
el laburo
y sabe la chele que le
pueden dar.
No hay soca que digan los
minos: «No tengo».
Él sabe en seguida dónde
la marrocan:
la casimba cargan de rofo
sombrero
o rofo de tarros, o rofo
de ropa.
Hay otros que yugan de
tiras fayutos,
pero es un laburo que está
muy quemao
por unos turritos que
fueron al bulto
en ese trabajo que es tan
delicao.
Pero tanto atrapa, de
salto o de filo,
bacán es que nunca le
falta un canario.
Y son, en conjunto, un
gremio tranquilo
formado por púas con cara
de otario.

El feite (El
feite.mp3 - 357 kB)
Recuerdo de un amuro
ranfañoso,
luce tajo de guapo, marca
rea.
Un feite en re-fa-sí,
meticuloso,
que un cacho de nariz le
escolasea.
Beso maula de daga
matadora,
no ha de borrarse nunca,
hasta la muerte,
por más que el que lo
lleve sea ahora,
tayador ventajero con la
suerte.
Por eso es que le digo
cuando pasa,
engrupido, debute,
farolero,
de mucho cueyo y de
corbata escasa...
Ya que áura sos bacán y el
vento empácas,
y la rolás con púas,
pesebrero,
no te sacas el feite, ¡no
te sacas...!
El lancero
(El
lancero.mp3 - 217 kB)
A fuerza de canas se
volvió de línea
pues en la mesada sacó
provechosas
lecciones de púas
espianta-casimbas,
cargadas de grilo, culata
o de sota.
Trabajaba de yunta pues en
el esparo
ladero que todo lanza
necesita
pá embrocar la yuta y
darle al otario
un empujoncito cuando se
precisa.
Y, si no existieran tantos
batistelas
y tiras y guardas que
toman los puntos,
la lanza sería un sport
que rindiera
Más que los laburos de los
otros juntos.
La engrupida
(La
engrupida.mp3 - 266 kB)
Bate cana el requinteo de
esa piba rantifusa
que al amuro de la tarde
vuelve estufa del taller,
que su sueño es ser
bacana, ser diquera papirusa
y pasar con los otarios
una davi a la dernier.
Pues le llenan la sesera
las macanas más briyosas
y se siente rechiflada por
tenerla que yugar...
giliberta sin ventaja que
la va de pretenciosa
y en el barrio ni saluda
porque dice que es vulgar...
Y por eso es que desprecia
a los tauras de Patricios
porque, minga de yuguiyo,
usan lengue y parlan mal,
y ella, que es tan
refinada, quiere lujo, vento, vicios...
¡Berretines de carnada que
le manda el hospital!
Floreo (Floreo.mp3
- 397 kB)
La catriela que engrupe mi
persona
es la flor de un comboy de
fulería
que luce con tecor su
compadrona
silueta remanyada en la avería.
Bate cana la pilcha fulerina,
su floreado vestido de percal,
que prefiere el laboro
de matina
a la curda nocturna del Pigal.
Y es milonga de ley. Cuando
camina
parece que siguiera el tango
aquel
escuchado de paso en una
esquina
o en un disco gastado de
Gardel.
Los malevos, los guapos, los
corridos,
los tauras de abolengo en el
reaje
le baten sus piropos
preferidos,
recuerdo de otros tiempos de
coraje.
Y la viola armoniosa del
cantor,
adornada con cintas por cariño,
luce entre todas una, la mejor,
la que usaba mi mina en el
corpiño.
Por mujer, por de línea, por
canchera,
por hermosa, por gaucha y por
bonita
va mi rima de zurda, ¡flor
canera!,
a su negra melena compadrita.
El golpe de furca
(El
golpe de furca.mp3 - 309 kB)
Es el abrazo reo de una amistad
más rea
que marroca el gañote del grilo
al atebrazo.
Amuro que hace manso al gil que
más cocea
y convierte en badana al púa
más machazo.
Es el golpe infalible que
protege el coraje
y que entrega servido al otario
más fuerte.
Golpe cuyo secreto lo conserva
el reaje
con una ya probada fidelidad de
muerte.
Para dar una furca es necesario
ser,
además de agayudo, prepotente y
cabrero,
taura en el jugar y taura en el
querer.
Poner en cada mano la ficha de
la vida,
tener siempre la bronca como
una fiel querida
y una cana de alivio como único
placer.