Historia Argentina- © Enrique C. Picotto - D 71067 Sindelfingen, Alemania  - Mail to Enrique C. Picotto 14.11.03 

I - Sobre la Confederación Argentina 
Injerencia del Brasil en el Río de la Plata

De las memorias del general
José María Paz
 

«El gobierno imperial, y en general, la población brasileña ha heredado de los portugueses esa insaciable sed de territorios que devoraba a sus mayores. Como si no poseyeran terrenos inmensos, que no pueden poblar ni utilizar, y de que ellos mismos no saben qué hacer, conservan pretensiones territoriales en todas sus fronteras. Sus límites con la Banda Oriental y con Bolivia están indefinidos, y por todas partes tienen cuestiones territoriales que ventilar. El gobierno, estudiosamente, las prolonga, acechando la ocasión de decidirlas a su favor y engrandecerse. 

Obrando en el mismo sentido, procura debilitar a sus vecinos y como el más poderoso es la República Argentina, es consiguiente que pretenda subdividirlo hasta el infinito. Rodeado además el imperio de estados pequeños, su influencia será omnipotente y vendrá a ser de hecho el regulador universal de Sud América. Ya vimos en años anteriores que siéndole imposible conservar su conquista en la provincia Cisplatina (Banda Oriental), se contentó con segregarla de la República Argentina, haciendo que se constituyese en estado independiente. Esto mismo explica el interés político que el Brasil ha tomado en la independencia del Paraguay, sin que sea necesario suponerle otras miras, que no han dejado algunos de entrever, para hallar la clave de su política.

Muchos han considerado esta monarquía, única en el nuevo mundo, como una planta exótica, cuya conservación sería dificilísima. De aquí han deducido que este imperio concluiría por la influencia de los principios democráticos, o que él anonadaría las repúblicas, haciendo triunfar los monárquicos. Sea de esto lo que fuere, pienso que son cuestiones ajenas de mi propósito, y dignas de ser tratadas con más detención e inteligencia.

 

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A mi objeto basta probar que el gobierno imperial ha mirado con placer el derrumbamiento de la República Argentina, y que ha obrado consecuentemente. Puedo asegurar también que algunos de mis compatriotas han entrado en esos proyectos, sin que pueda discernir si seriamente pensaban en ellos, o si únicamente los promovían como un arbitrio para suscitar enemigos al dictador de Buenos Aires. 

Cuando el señor Varela (don Florencio) partió de Montevideo a desempeñar una misión confidencial cerca del gobierno inglés, el año 43, tuvo conmigo una conferencia, en que me preguntó si aprobaba el pensamiento de separación de las provincias de Entre Ríos y Corrientes, para que formasen un estado independiente; mi contestación fue terminante y negativa. El señor Varela no expresó opinión alguna, lo que me hizo sospechar que fuese algo más que una idea pasajera, y que su misión tuviese relación con el pensamiento que acababa de insinuarme.»  (José María Paz, Memorias, XXXIX, IV, 350-351)


 

Juan Bautista Alberdi

Escritos Póstumos, tomo IX, 1899. 

 

El Brasil necesita salir de la zona tórrida en que está metida la casi totalidad de su territorio, y que no tiene más que una dirección para buscar los territorios templados de que carece. Esta dirección es el Sud y los territorios que necesita son la Banda Oriental o Estado del Uruguay, las Misiones, Corrientes, Entre Ríos y el Paraguay: es decir, todo el territorio que queda a la izquierda de la línea Norte al Sud, que forman los ríos Paraná, Paraguay y Plata.

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